Invertir en bienes raíces no es “comprar y esperar”. Es adquirir un activo real capaz de generar rendimiento por dos vías: flujo (renta) y apreciación (plusvalía). Cuando la compra se sustenta en criterios económicos, costos reales y control legal, la inversión inmobiliaria se vuelve una herramienta sólida para construir patrimonio, proteger capital y capturar crecimiento....